El semanario Zeta de Tijuana es algo así como el padre de los medios periodísticos mexicanos que cubren la violencia del narcotráfico. No es que sea necesariamente el mejor sino que es de alguna manera el primero -o de los primeros- que comenzaron a cubrir a fondo y de manera sistemática el fenómeno del narcotráfico y la violencia que este genera, asi como su influencia en la vida política.
Zeta pagó en sangre por este atrevimiento de hacer un periodismo valiente. En 1988 para el caso, le mataron a uno de sus cofundadores, el recordado Héctor Félix Miranda. Como habrán cambiado las cosas en México -más violencia del narcotráfico- que más que muerte a manos del narco lo de Miranda se ubico siempre como la venganza de un político molesto por el periodismo de Zeta.
Más tarde, el semanario sería blanco de otros atentados contra sus periodistas. Su famoso fundador y figura enorme del periodismo mexicano, Jesús Branconelas, se salvó de milagro de un atentado a balazos en 1997. En el 2004 , otros sicarios mataron a Francisco Ortiz Franco, por entonces el director del semanario (Branconelas moriría años despues de una enfermedad).
Traigo a cuenta todo esto sobre la historia de Zeta debido a que encontre por ahí un reportaje sobre el semanario en un sitio de internet que se origina en Venezuela. La nota se titula “Zeta: el periodismo suicida” y por supuesto que recomiendo su lectura.
Como lo he dicho en otras oportunidades, es frecuente que alguien que llega de afuera ve las cosas con otra perspectiva y a menudo logra darle un toque nuevo a un tema o situación que para los que lo conocen era asunto viejo.
Por supuesto que ya sabemos de Zeta, dirá alguien. Y es cierto, cualquiera que conoce de la prensa mexicana, particularmente si es de la frontera, sabrá de lo que es y lo que ha hecho Zeta a lo largo de los años. Pero es bueno siempre entrarle de nuevo a un tema que uno conoce cuando esta contado de manera diferente o simplemente por otros ojos. Y por supuesto, para los que no saben de Zeta esta es una buena introducción a la historia de la revista.
Como sabrá cualquiera que sigue lo de México, hoy hay varios otros sitios como Tijuana en términos de violencia y en particular de violencia contra periodistas. O dicho de otra manera, Tijuana no tiene la exclusividad en peligrosidad contra miembros de la prensa. Por hoy es casi seguro que es más peligroso ser periodista en Ciudad Juárez que en Tijuana.
Que quede claro, cuando hablo de la violencia contra periodistas no me olvido de lo que ha sufrido la sociedad mexicana toda desde que se inicio la llamada Guerra contra el narcotráfico a finales del 2006 : más de 22 mil muertos.

