Sócrates, el gran capitán de Brazil en la Copa del Mundo de 1982, ha sido recordado hoy que ha fallecido no sólo como un talentoso futbolista sino también por haber sido médico y por la vida bohemia que lo caracterizó: amigo hasta el final de la cerveza y el cigarrillo.
Hay algo además sin embargo en la carrera del creativo volante de lo cual muy poco se habla. Sócrates fue uno de los pocos jugadores de fútbol con un perfil político.
Un tipo con la capacidad para ver más allá de las canchas de juego, totalmente claro del rol e influencia que el fútbol podía jugar en la sociedad, particularmente en el propio Brazil. Según Sócrates, el fútbol de su país era una manifestación tanto de la espontaneidad y creatividad, como de la corrupción y politización de la sociedad brazileña.
No por casualidad cuando de jugador -antes de ser conocido en el mundo por lo del Mundial del 82 en España-, Sócrates fue uno de los dos fundadores de la llamada Democracia Corintias (Corintias era el equipo en el cual jugaba en el fútbol profesional brazileño). Este era una especie de movimiento por el cual los jugadores exigían que se les tomara en cuenta en todas las decisiones que los afectaban.
Cosas simples, como levantar la mano y votar cuando se estaba de acuerdo en suspender las tradicionales y herméticas concentraciones a que eran sometidos los jugadores antes de un partido. Si le ve como un asunto aislado esto no tendría mayor importancia, pero lo de Sócrates sucedió en los inicios de los años 80s, cuando Brazil estaba gobernado por un gobierno militar. El demandar y llevar a la práctica una expresión de democracia era algo sino revolucionario, ciertamente de avanzada y de gran coraje, en especial en ese mundo futbolero donde a cambio del dinero las estrellas hacen lo que los directivos mandan.
Después del Mundial y la enorme fama que consiguió, Sócrates continuó ejerciendo su rol de activista social y personaje en favor de la democratización de Brazil. Pero aquí vale un paréntesis. Como no hablar de ese Mundial del 82 (sí, es cierto, hay que tener cierta edad para estar familiarizado con esa Copa del Mundo). Bueno, sirva esto tanto para los que llegaron tarde como para los de más edad que recuerdan ese Mundial.

Escrito por Carlos Rajo 






