Cuba pondrá en libertad a 52 presos políticos; gracias a gestiones de España e Iglesia Católica

8 julio 2010

Negociando con ayuda de España. El Presidente y el Cardenal./Reuters

El tema de Cuba genera siempre profundas pasiones e intensas polémicas en las cuales cuesta ponerse de acuerdo, y aun peor, coincidir en una línea de análisis o valoración de hechos. Todo esto ha sucedido hoy una vez más con la noticia de que el gobierno cubano pondrá en libertad a 52 presos políticos -de conciencia les llaman algunos, ya que aun en la denominación de los detenidos hay controversia.

Para algunos, el anuncio de la liberación de los presos -hecho por la Iglesia Católica de Cuba- es muestra de que al menos algo se mueve en la política cubana y de que el regimen de Raúl Castro no ha cerrado las puertas al diálogo con la comunidad internacional.

Que es más, que la medida va dirigida no sólo a sus interlocutores europeos -fue el canciller español Miguel Moratinos quien participó en la negociación- sino también indirectamente a Estados Unidos con el objetivo de que la Administración Obama cambie su política hacia Cuba.

Fariñas. Levantó la huelga de hambre./AFP

Para otros, la decisión de Castro y compañía está basada en la necesidad del gobierno cubano de quitarse de encima la presión internacional y evitar otro escándalo como el que pasó en febrero cuando murió el disidente Orlando Zapara quien estuvo meses en huelga de hambre. Ahora también había otro disidente -Guillermo Fariñas- quien amenazaba llegar a las últimas consecuencias en su huelga de hambre sino se liberaba a los presos políticos.

Creo que es importante ver la decisión del gobierno cubano como un pequeño movimiento en la dirección adecuada. Por supuesto que no es suficiente y no debe verse como un cambio sustancial en la política del regimen en lo que a derechos humanos o el respeto a las libertades civiles se refiere. Esto por varias razones:

  • Los presos serán enviados al exilio (se supone que España los aceptará). Si de verás hubiese un cambio tendrían derecho a quedarse en su propio país y que se les respetara su actividad opositora.
  • Al pueblo cubano prácticamente no se le ha informado de lo sucedido, o al menos hablado en términos claros qué es lo que ha pasado. Inicialmente fue únicamente en la página de internet de la Iglesia Católica cubana que se anuncio de la liberacion de los presos. Luego el diario Granma -el órgano oficial del gobierno cubano- publicó una fota en la que aparecen Raúl Castro, el cardenal cubano Jaime Ortega y el canciller español y como texto sólo añade el boletin del Arzobispado de La Habana.
  • Los presos no han sido puestos en libertad de inmediato. Cinco se supone que saldrán en las próximas horas hacia España, luego otros seis que están enfermos serán trasladados a prisiones cerca de donde viven sus familias, y tanto estos como el resto se supone que eventualmente serán puestos en libertad (en los próximos tres meses).

Insisto, lo de los presos es un cambio pequeño pero que no puede simplemente ignorarse o catalogarsele como una movida cínica o cosmética del gobierno que al final no cambia nada. El solo hecho de que Raúl Castro se haya sentado a dialogar/negociar con el Cardenal Ortega en un tema explosivo como son los derechos humanos habla de una situación diferente o al menos de algo que antes no existía. Que Castro lo haga por presiones internacionales, por aislamiento, por querer congraciarse con Europa y/o Estados Unidos o por lo que sea, es secundario; el punto es que lo hizo.

Ojala que todo el “ruido” favorable generado por lo de los presos de pie para que la Administración Obama y el Congreso eventualmente levanten algunas de las restricciones sobre Cuba y se permita más comercio y el que los estadounidenses (todos, no sólo los de origen cubano) puedan viajar libremente a la isla.


Cardenal Mahony: ley de Arizona, la más anti inmigrante, retrógada y miserable de USA

19 abril 2010

 

Ha defendido siempre a los inmigrantes.

 

Tanto aquí en el blog como en la calle varia gente me ha preguntado sobre lo de Arizona y la nueva ley anti inmigrante. En lugar de dar mi opinión sobre el tema -que en general por supuesto es de total oposición a la ley- traigo a cuenta lo dicho por el Cardenal Roger Mahony, Arzboispo saliente de la Arquidiócesis de Los Angeles.

A Mahony se le puede criticar por muchas cosas, en particular por su tardía reacción en lo de los abusos sexuales y la acusación de algunos de sus críticos de que fue cómplice -similar a lo que se acusa al papa Benedicto XVI- en permitir que sacerdotes acusados de conductas criminales siguieran en la iglesia. Y de seguro que hay muchas otras cosas que otros le criticarán. Que sea la historia la que diga la última palabra sobre el legado del cardenal al frente de la más grande diócesis católica del país y donde los latinos son la gran mayoría.

En lo que no se puede criticar al Arzobispo -al menos desde el lado progresista- es en su postura a favor de los inmigrantes, en particular de los indocumentados.Lo que hoy tiene que decir en lo de Arizona entonces, no debería de sorprender a nadie. Es simplemente la confirmación del Mahony que alza su voz en público cuando se trata de defender a los más débiles y/o de denunciar lo que considera acciones injustas de los poderosos.

Sobre lo de Arizona, Mahony escribió precisamente en su blog, señalando entre otras cosas que la ley que aprobó la legislatura estatal es “la más anti inmigrante, sin sentido, miserable y retrograda” del país.

Arizona: la ley más retrograda y anti inmigrante del país.

 

La tragedia de la ley, sigue Mahony, es que su razonamiento es totalmente falso: que los inmigrantes vienen a este país a robar, a no trabajar y a utilizar los recursos públicos. Esto no sólo es falso, sino que no tiene sentido.

Como decíamos, no hace falta añadir mucho ante lo dicho por el cardenal. Mahony llama las cosas por su nombre. Pero su razonamiento no termina ahí. Habla también de que Estados Unidos ha construido un muro en el cual ha ‘colgado’ dos rótulos: en uno les dice a los inmigrantes que “está prohibido” pasar la frontera; en el otro, que “se necesita ayuda” o que se necesitan trabajadores. 

Sería bueno si los empresarios, rancheros y demás patrones de Arizona que utilizan la mano de obra inmigrante le tomaran la palabra a Mahony y respondieran sobre este punto. Que explicaran cómo piensan resolver la necesidad que tienen de mano de obra abundante y barata con la brutal ley que sus legisladores han aprobado (hace falta que la firme la gobernadora para que entre en vigencia).

Pero Mahony va más lejos y se refiere también a otro punto de la ley que toca loa moralidad, la legalidad y el sentido democrático del país: el que habla de que tanto la policía como el resto de la población tendran que decidir si alguien que tiene aspecto de latino o de extranjero tiene documentos migratorios en regla. En el caso de la policía, interrogarlo y eventualmente arrestarlo. En el caso de la persona común denunciarlo ante las autoridades.

Mahony compara esta situación con lo que fue la Alemania nazi y los países comunistas de la desaparecida Unión Soviética y sus satélites. En fin, duras palabras. Hay que leer su escrito.

Lo de Mahony confirma que a la iglesia no se le puede ver como un todo. Que así como se le critica por las conductas de algunos de sus miembros, por el silencio del papa en lo de los abusos sexuales y por algunas de sus posturas en temas sociales como el aborto, la homosexualidad, etc., también hay que darle crédito por su apoyo y trabajo en favor de los más débiles, en este caso, los indocumentados.


Latino del Opus Dei a la Arquidiócesis de L.A.; ¿pro inmigrante pero conservador?

6 abril 2010

 

¿Conservador y progresista?

 

Vaya sorpresas las que nos da el Vaticano. En momentos en que el líder de la Iglesia Católica, el papa Benedicto XVI, es objeto de severos cuestionamientos por su rol hace varios años en al menos un par de casos de sacerdotes acusados de abuso sexual -que los protegió, se dice- hoy el Vaticano anuncia el nombramiento de un nuevo líder para los católicos de Los Angeles.

Nada menos que un Obispo de origen latino para lo que es la más importante arquidiócesis en Estados Unidos. Esto por si alguna duda quedaba del rol cada vez más prominente que juegan los latinos en la vida de la iglesia católica en USA. El nombrado es José Horacio Gómez, de 58 años y actualmente Arzobispo de San Antonio, Texas y antes de Denver, Colorado.

Lo obvio sería que uno celebrara el nombramiento de un Obispo latino para Los Angeles -tomará posesión el próximo febrero cuando el Cardenal Roger Mahony cumpla 75 años y se retire-, aun más cuando es alguien que habla español bien ya que nació y se crió en México y que ha dicho que seguirá la línea de su antecesor en el cargo de apoyar la reforma migratoria.

Ha prometido que seguirá el camino de Mahony.

 

Ojala que esto sea cierto y que el Obispo Gómez continúe en ese camino en pro de los inmigrantes, en particular de los indocumentados. Hay sin embargo, otros datos que llaman la atención en la vida del Obispo que hacen que su nombramiento se vea con cierta preocupación. 

  • El Opus Dei. El Obispo Gómez se ordenó sacerdote como miembro del Opus Dei y luego estudió su Maestría en Teología y Filosofía en la Universidad de Navarra en España -algo así como el Harvard del Opus Dei. Pero ¿y qué tiene de malo que alguien sea del Opus Dei preguntará alguien? No tiene nada de malo, es simplemente que el Opus Dei es una de las órdenes más conservadoras y secretas que existen en la iglesia católica -apoyaron a Franco y a Pinochet. Con este nombramiento el papa Benedicto se garantiza que un hombre de su rebaño estará en la Arquidiócesis de Los Angeles. Que alguien que comparte sus ideas y manera de ver el mundo encabezará la diócesis más importante de la iglesia en  Estados Unidos -más de 5 millones de fieles. Una manera de ver el mundo y la iglesia que tiene que ver con la tradición y en contra de las influencias y valores del mundo moderno (contra el aborto, contra el matrimonio de homosexuales, contra un rol más prominente para las mujeres en la iglesia).
  • Casos de abuso sexual. Al igual que el papa Benedicto -y de su antecesor Mahony- el Obispo Gomez tiene aparentemente cola que le pisen en lo del abuso sexual. En San Antonio se habla de al menos dos casos en los cuales el Obispo Gómez aceptó en su diócesis a los sacerdotes denunciados sin informarle al resto de la comunidad del asunto.          

En fin, veremos que sucede en los próximos días con el Obispo Gómez una vez que se vaya adaptando a Los Angeles. Una cosa es cierta: esta es una iglesia progresista, liberal y en favor de los pobres. Nada que ver con lo que es el Opus Dei.

Una más: algo similar ocurrió en El Salvador hace unos años. Cuando llegó el momento de sustituir al Arzobispo de San Salvador, Monseñor Arturo Rivera y Damas -por fallecimiento- el Vaticano nombró a Monseñor Fernando Sáenz Lacalle, tambien del Opus Dei y antes Administrador Apostólico del ejército salvadoreño.


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