Renuncian los tres funcionarios de Bell; la gente exige que también renuncien los concejales

23 julio 2010

Enojo ciudadano./LAT

Han caido las primeras cabezas en la ciudad de Bell. Los tres funcionarios municipales enmedio de la controversia por los altos salarios que ganaban presentaron sus renuncias. O de seguro que fueron obligados hacerlo por el Concejo Municipal ante el escándalo que se ha generado.

Que bueno que esto suceda. La verdad que hasta mucho se habían tardado. Desde que se supo por un destape del diario Los Angeles Times, que el Gerente de la ciudad ganaba casi 800 mil dólares al año, que el Jefe de la Policía ganaba más de 400 mil dólares (más del doble de lo que gana el Jefe de la Policía de Los Angeles) y que la Vice Gerente ganaba más de 300 mil dólares, se ha dado una situación poca veces vista en lo que toca a una de estas pequeñas ciudades del Condado de Los Angeles.

Por un lado, una intensa cobertura en los medios de comunicación que ha hecho que literalmente cualquier residente de Los Angeles y sus áreas vecinas esté enterado del asunto.

Es el "despertar de un gigante"./LAT

Por otro, y quizá lo más importante, es que el cscándalo de Bell ha producido un movimiento ciudadano sin precedentes. Un movimento básicamente liderado por residente latinos de Bell y ciudades aledañas, que de un día para otro ha tomado un protagonismo que nadie nunca se imaginó y que está consiguiendo que se cumplan sus demandas. Hoy no sólo aplauden la salida de los tres funcionarios, sino que además también exigen la renuncia de cuatro miembros del Concejo Municipal.

Hacemos incapie en lo de este movimiento debido a que precisamente una de las razones por las cuales los que mandaban en Bell pudieron haceron lo que hicieron es por la falta de participación de la comunidad.

Sea por que la gente no es ciudadana, o porque aun siéndolo no votan o no participan en política, o simplemente porque están ocupados con el trabajo o los dos trabajos que tienen, el punto es que hay una mínima participación ciudadana en los asuntos públicos.

El movimiento surgido por el escándalo tiene su expresión principal en el grupo llamado BASTA (por sus siglas en inglés -Asociación de Bell para Detener los Abusos) que es el que ha llevado la iniciativa en la lucha para la renuncia de los tres funcionarios y la otra demanda porque renuncien los concejales.

Alcalde O. Hernández. También piden que se vaya./LAT

El escándalo sin embargo, no termina aquí. Ya han salido los tres funcionarios y queda pendiente qué pasará con los concejales. De no renunciar, el movimiento BASTA advierte que organizará un referéndum para destituirlos. En términos legales tanto el Fiscal del Condado como el Procurador Estatatal han iniciado investigaciones al respecto (también hay investigaciones sobre si son correctas las pensiones de lujo de los tres funcionarios renunciates).

En principio lo de los salarios fue legal. Es decir, el Concejo Municipal tiene la potestad de firmar contratos con sus funcionarios y pagarles lo que quiera. Aun cuando moralmente es una callada lo que hicieron, en términos legales no será tan simple probar que hubo un acto ilegal. Vale preguntarse si estos concejales obtuvieron algo a cambio al aprobar los salarios de oro del Gerente, el Jefe de Policía y la Vice Gerente.

Al momento de anunciar las renuncias./LAT

En donde si es posible que haya tela donde cortar -de nuevo, hablamos en términos legales ya que éticamente todo es un lodazal- es en los salarios de los concejales. Los tipos ganan alrededor de 100 mil dólares al año. Para hacer esto posible y evadir las regulaciones estatales reformaron la la ley en el 2005 en una elección en la que votó poca gente y de la cual de seguro habra más que decir (de más de 400 votos, 200 y tantos fueron de votos ausentes).

Se habla ahora de que el movimiento ciudadano en Bell marca “el despertar de un gigante”. Ojala sea cierto. Que el involucramiento de la población no termine ahí. Que se extienda a la política estatal y nacional. Felicitaciones a esos latinos de Bell y alrededores, algunos de ellos inmigrantes, otros jóvenes hijos de inmigrantes. Un movimiento reflejo de lo que son muchas de las ciudades de esta “nueva California”.


Concejales de Bell piden renuncia de funcionarios con salarios de lujo; ellos mismos los aprobaron

21 julio 2010

Protestas. La comunidad en la calle./LAT

Se mueven las cosas en la ciudad de Bell. Hoy nos enteramos que varios miembros del Concejo Municipal han pedido a los tres funcionarios en el centro del escándalo -los cuales ganan un dineral- que renuncien.

Mi primera impresión es que esto suena bien, por fin respondería a lo que exigen los residentes de Bell quienes desde el lunes que se manifestaron en las afueras de la Alcaldia han intensificado sus demandas por que salgan los tres funcionarios.

El problema sin embargo, es que esto también suena a hipócrita u oportunista ya que fue precisamente este mismo Concejo Municipal el que aprobó los salarios de oro de los tres funcionarios. Ninguno de estos asalariados de lujo se recetó el salario por si mismo.

Veremos qué sucede. Por el momento pareciera que no es tan simple despedir a los funcionarios ya que tienen contratos legales y si se les despide habrá que pagarles otro vagon de dinero en concepto de indemnización. Ojala tengan decencia y simplemente renuncien. Carecen ahora de una onza de credibilidad o autoridad moral para seguir en el puesto.

Una comunidad que dice BASTA./LAT

Ni el Gerente de la ciudad que gana casi 800 mil dólares al año, ni la Vice Gerente y tampoco el Jefe de Policia con sus más de 400 mil dolares al año pueden seguir como líderes de una ciudad en la que la gran mayoría de sus habitantes son latinos de clase trabajadora.

Y no hay que olvidar a los miembros del Concejo Municipal que ganan hasta 100 mil dólares anuales por un trabajo que en teoría es a medio tiempo. ¿Qué acaso también renunciarán? Al final de cuentas ellos son los responsables políticos de la municipalidad y quienes en su momento levantaron el pulgar en favor de los salarios millonarios de sus ejecutivos.

Hay otro aspecto de este escándalo de Bell que llama la atención. Sucede que hoy el diario Los Angeles Times aborda el tema desde varias perspectivas -tres notas en el periódico de hoy- de las cuales hay un par que merecen comentario adicional.Una de ellas es la referida a los residentes mismos de Bell y de otras ciudades cercanas.

No tienen credibilidad para seguir en el cargo./LAT

Como lo hemos dicho, estos residentes son en su gran mayoría de clase trabajadora, muchos de ellos inmigrantes y por lo general o bien no son ciudadanos, o aun si lo son, no votan y no están involucrados en los asuntos cívicos.

Sus líderes por otro lado, con frecuencia se ven involucrados en escándalos de corrupción, de abuso de poder y en general de aprovecharse del cargo público para enriquecerse.

La nota del columnista Steve Lopez tiene un dejo de optimismo sin embargo, al señalar que aun con esta población y estos lideres lo que ha producido el escándalo de Bell es un despertar de mucha de la comunidad.

Lo del lunes para el caso, fue sin precedentes. Nunca antes se había movilizado tanta gente en un asunto que no fuese de inmigración. Ha surgido ahi en Bell un movimiento ciudadano de protesta llamado BASTA por sus siglas en inglés (Asociacion de Bell para Parar el Abuso).

El otro asunto que aborda el Times es sobre la prensa del Sur de California, esta prensa que debido a los recortes de los últimos años y a otros factores como que el Condado de  Los Angels es muy grande para cubrirlo a fondo o porque muchos medios están más interesados en cosas superficiales que en investigar los asuntos públicos, en gran medida ha tirado la toalla en su responsabilidad ante la comunidad como medio de comunicación.

El Times mismo ha sufrido de recortes en su plantilla de personal y lo mismo ha sucedido con otros medios escritos o de televisión. Decíamos ayer que era una lástima que la prensa en español no hubiese sido la que destapase este escándalo de Bell ya que siendo una comunidad casi toda de origen latino lo correcto fuese que sean los medios en español los que lleven la voz cantante sobre la cobertura de sus asuntos públicos.

La realidad por supuesto es otra. Si el Times tiene menos recursos los medios en español tienen aun menos. Ojala que lo de Bell sirva como lección de que vale la pena cubrir a fondo los asuntos públicos y que cuando algo importante sucede -como hoy con el destape de los altos salarios- la gente no sólo lee y/o ve a esos medios de comunicación sino que además se involucra en actividades de protesta y similares.


Bell y los salarios de insulto de sus líderes; que se vayan pide la comunidad

20 julio 2010

Hay enojo en Bell. Piden que se despida a varios funcionarios./LAT

Pareciera que a la ciudad de Bell le tocan hoy sus “quince minutos de fama”. Aunque en este caso, por las razones equivocadas. El escándalo por los enormes salarios que ganan tanto el Gerente de la ciudad, como el Jefe de Policía y los miembros del Concejo Municipal ha puesto a la pequeña localidad del Sur de California poblada casi sólo por latinos en el ojo del huracán. Es no sólo que la gran prensa ha descendido en Bell sino que muchos de los residentes mismos demandan acción.

El lunes en la noche hubo reunión del Concejo Municipal y según reportes de prensa hubieron cientos de residentes muy enojados manifestándose en las afueras de la municipalidad exigiendo que se despida a los funcionarios de los grandes salarios. El Concejo resolvió que será hasta la próxima semana que conocerá del asunto luego de que se presente un informe explicando el por que de los salarios.

Gana el doble que su colega de Los Angeles./LAT

Esto de Bell se destapó la semana pasada cuando el periódico Los Angeles Times publicó una nota en primera plana en la cual se revela que el citado Gerente gana casi 800 mil dólares al año, que el Jefe de Policia gana más de 400 mil dólares, casi el doble de lo que gana el Jefe de Policía de la ciudad de Los Angeles no obstante que en Bell únicamente hay 46 policías y en LA cerca de 12 mil. Para no quedarse atras, los miembros del Concejo Municipal ganan alrededor de 100 mil dólares anuales en un trabajo que en teoría es a medio tiempo.

El hecho mismo de estos altísimos salarios sería motivo suficiente de enojo independiente de que ciudad fuera. Ni siquiera en lugares de gran dinero como Beverly Hills o Santa Monica los funcionarios públicos devengan estos salarios (ni el Presidente de Estados Unidos gana lo que ganan estos individuos en Bell).

Pero es especialmente molesto, o aun más hasta insultante, el que sea en Bell, una ciudad poblada en su gran mayoría por latinos de clase trabajadora. Gente que con seguridad a puras penas la va pasando y para los cuales aun un salario de 100 mil dólares anuales es muchísimo dinero. Y no digamos por supuesto, lo de los cientos de miles de dólares.

Que se vayan, pide la comunidad./LAT

Que bueno que se haya dado la reacción de enojo de parte de muchos de los residentes de Bell. Los latinos -en particular los inmigrantes- normalmente no participamos en las protestas contra la autoridad. Sea por miedo, por desidia o porque la gente tiene que desarrollar hasta dos trabajos para sobrevivir y nunca tiene tiempo para otra cosa, el punto es que es muy raro que grupos grandes de latinos se organizen para protestar contra sus funcionarios públicos (una de las pocas excepciones es cuando es algo sobre inmigración).

Hay que reconocer la labor del diario Los Angeles Times por dedicar recursos al tema. La investigación no fue nada del otro mundo ya que los documentos donde se establece lo de los salarios y demás son públicos. Con todo, se necesitaba de una decisión editorial para designar a los reporteros al tema y darles tiempo para obtener los documentos y por supuesto escribir el reportaje.

El caso de Bell confirma que en el área de Los Angeles y en cierta medida en el Sur de California toda el periodico LA Times sigue siendo el referente de la prensa seria. Aun con los problemas financieros por los que pasa es el único medio que por lo general sigue destapando escándalos o abusos de poder.

Ya quisieramos que fuera la prensa en español -sea escrita o de televisión, ya que en radio prácticamente no hay prensa noticiosa- la que hubiera descubierto lo de Bell. Por fin, son latinos los principales actores en el drama, o escándalo según se le quiera llamar, que hoy se vive en la pequeña ciudad de menos de 40 mil habitantes.

El asunto por supuesto todavía no termina. Uno esperaría que por decencia los funcionarios enmedio de la controversia presenten su renuncia. Lo que hicieron -o ganaron- no va contra la ley ciertamente. Es sólo que ofende el sentido de comunidad. Bell es una ciudad pobre y de gente trabajadora. Sus líderes no pueden ganar diez, quince o veinte veces más que el promedio de sus residentes.


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