Guatemala sigue dando sorpresas. La noticia ahora es que el martes se capturó al ex presidente guatemalteco Alfonso Portillo quien en estos momentos se encuentra en prisión en espera de que se decida sobre un pedido de extradición de Estados Unidos.
Digo sorpresa, ya que aun cuando Portillo ha sido enjuiciado en el pasado -tanto en México donde se le acusó de haber matado a dos estudiantes como en la misma Guatemala donde se le acusa de haber robado dineros del estado- cuesta creer que en un país centroamericano y particularmente en Guatemala donde la impunidad ha sido siempre algo normal, se ponga hoy en la cárcel a un ex presidente.
Según los reportes de la prensa guatemalteca, Portillo fue capturado en un sitio de la costa del caribe de Guatemala -en Punta de Palma, Izabal- donde supuestamente se disponía a abordar una lancha con destino a Belize u Honduras.
Portillo dice que todo fue más simple: que estaba en una propiedad ahí en la costa y que tocaron a la puerta, preguntaron por él y se entregó. Cuesta creer que las cosas hayan sido asi de fáciles. Con todo, lo importante es que está detenido.
Su captura da pie para varios comentarios:
- El rol de USA. De nuevo, que bueno que se le capturó, pero hay que preguntarse, ¿por qué solo se procedió con toda la eficacia del mundo a seguirle la pista una vez que un Fiscal de New York le inició juicio a Portillo la semana pasada. ¿Qué acaso los latinoamericanos medimos la justicia con doble vara y los delitos que se persiguen en Estados Unidos tienen más validez que los que se llevan en los tribunales locales? (en Guatemala, aun cuando se le juzga por delitos similares, Portillo gozaba de libertad condicional).
- Casos pendientes. Una vez más, saludamos que con la captura de Portillo se haga cumplir la justicia, y por supuesto se envíe el mensaje a toda la sociedad guatemalteca de que nadie está por encima de la ley. Pero surge la pregunta: ¿qué de los uniformados -generales, coroneles y demás- que por décadas han sido señalados como responsables de masacres y masivas violaciones a los derechos humanos? ¿Habrá acaso necesidad de que exista primero un pedido de extradición de Estados Unidos para que se le aplique la justicia en estos casos?
- La Comision contra la Impunidad. Lo de Portillo, lo mismo que la investigación que culminó hace unas semanas sobre la muerte del abogado del famoso video -Rosenberg-, han sido posibles gracias al funcionamiento en Guatemala de la llamada Comisión Internacional contra la Impunidad. Este es un organismo de las Naciones Unidas creado precisamente para terminar -o al menos intentar terminar- con la impunidad en Guatemala. Veremos si un día esta Comisión mete las manos al fuego y se atreve a enjuiciar a los responsables de tantas masacres en la historia guatemalteca.
Quien quiera conocer los detalles de los delitos de Portillo hay bastante material en la prensa guatemalteca e internacional. En New York básicamente se le acusa de haber lavado dinero que Taiwan entregó al gobierno guatemalteco para beneficio de bibliotecas escolares. Se habla de al menos 2.5 millones de dólares que Portillo y sus cómplices desviaron a sus cuentas personales utilizando bancos en Estados Unidos, Francia y otros países (cifra ridículamente pequeña por supuesto si se considera lo que otros presidentes de países vecinos supuestamente han robado). Pero bien, delito es delito, no importando cuanto se haya robado.

Escrito por Carlos Rajo 


