Ex Presidente Guatemalteco en la cárcel; USA lo acusa de ‘lavado’ de dinero

27 enero 2010

Primer ex Presidente Guatemalteco en prisión./Solís, S.21

Guatemala sigue dando sorpresas. La noticia ahora es que el martes se capturó al ex presidente guatemalteco Alfonso Portillo quien en estos momentos se encuentra en prisión en espera de que se decida sobre un pedido de extradición de Estados Unidos.

Digo sorpresa, ya que aun cuando Portillo ha sido enjuiciado en el pasado -tanto en México donde se le acusó de haber matado a dos estudiantes como en la misma Guatemala donde se le acusa de haber robado dineros del estado- cuesta creer que en un país centroamericano y particularmente en Guatemala donde la impunidad ha sido siempre algo normal, se ponga hoy en la cárcel a un ex presidente.

Según los reportes de la prensa guatemalteca, Portillo fue capturado en un sitio de la costa del caribe de Guatemala -en Punta de Palma, Izabal- donde supuestamente se disponía a abordar una lancha con destino a Belize u Honduras.

Portillo dice que todo fue más simple: que estaba en una propiedad ahí en la costa y que tocaron a la puerta, preguntaron por él y se entregó. Cuesta creer que las cosas hayan sido asi de fáciles. Con todo, lo importante es que está detenido.

Su captura da pie para varios comentarios:

  • El rol de USA. De nuevo, que bueno que se le capturó, pero hay que preguntarse, ¿por qué solo se procedió con toda la eficacia del mundo a seguirle la pista una vez que un Fiscal de New York le inició juicio a Portillo la semana pasada. ¿Qué acaso los latinoamericanos medimos la justicia con doble vara y los delitos que se persiguen en Estados Unidos tienen más validez que los que se llevan en los tribunales locales? (en Guatemala, aun cuando se le juzga por delitos similares, Portillo gozaba de libertad condicional).
  • Casos pendientes. Una vez más, saludamos que con la captura de Portillo se haga cumplir la justicia, y por supuesto se envíe el mensaje a toda la sociedad guatemalteca de que nadie está por encima de la ley. Pero surge la pregunta: ¿qué de los uniformados -generales, coroneles y demás- que por décadas han sido señalados como responsables  de masacres y masivas violaciones a los derechos humanos? ¿Habrá acaso necesidad de que exista primero un pedido de extradición de Estados Unidos para que se le aplique la justicia en estos casos?
  • La Comision contra la Impunidad. Lo de Portillo, lo mismo que la investigación que culminó hace unas semanas sobre la muerte del abogado del famoso video -Rosenberg-, han sido posibles gracias al funcionamiento en Guatemala de la llamada Comisión Internacional contra la Impunidad. Este es un organismo de las Naciones Unidas creado precisamente para terminar -o al menos intentar terminar- con la impunidad en Guatemala. Veremos si un día esta Comisión mete las manos al fuego y se atreve a enjuiciar a los responsables de tantas masacres en la historia guatemalteca.

Quien quiera conocer los detalles de los delitos de Portillo hay bastante material en la prensa guatemalteca e internacional. En New York básicamente se le acusa de haber lavado dinero que Taiwan entregó al gobierno guatemalteco para beneficio de bibliotecas escolares. Se habla de al menos 2.5 millones de dólares que Portillo y sus cómplices desviaron a sus cuentas personales utilizando bancos en Estados Unidos, Francia y otros países (cifra ridículamente pequeña por supuesto si se considera lo que otros presidentes de países vecinos supuestamente han robado). Pero bien, delito es delito, no importando cuanto se haya robado.


Presidente Guatemalteco: se investigará si hubo conspiración para derrocarlo

13 enero 2010

Como era de esperarse, comienzan a darse desarrollos políticos en Guatemala luego del bombazo informativo del martes cuando el organismo internacional que investigó la muerte del abogado Rodrigo Rosenberg reveló que este se había mandado a matar él mismo.

Hoy el Presidente Alvaro Colom anunció el inicio de una investigación para determinar si hubo un complot para derrocarlo cuando se dio la muerte de Rosenberg.

El Presidente Colom y su esposa Sandra Torres./Erick Sor/S. 21

Según el mandatario, lo de la investigación no es tanto una cosa personal o de revancha por lo que le tocó sufrir a él y a su esposa en los últimos ocho meses -ambos fueron acusados en el famoso video de Rosenberg de querer matarlo- sino por una cuestion institucional, para determinar si existió una conspiración para derrocar a una autoridad electa.

Colom aseguró que no habrá una “cacería de brujas”, es decir la investigación no se utilizará para golpear a sus adversarios políticos o para meter gente inocente a la cárcel, sino únicamente para determinar responsabilidades en actos que causaron una “seria y profunda” herida en la sociedad guatemalteca.

Se entiende lo del presidente Colom de mostrarse ofendido y de querer que haya una ivestigación. En efecto, cuando se dio la muerte de Rosenberg importantes sectores del ala conservadora -o de derecha para ser más precisos en la descripción del abanico político guatemalteco- se subieron al tren de los ataques contra el mandatario.

Se generó en esos días en Guatemala una peligrosa inestabilidad política que no llegó a mas gracias a la serenidad del presidente y al apoyo de que gozó de la comunidad internacional (aquí hay que darle crédito a la Administración Obama y a la OEA que confiaron en la palabra del mandatario. De seguro que si hubiese estado Bush en el poder Washington le hubiese bajado el pulgar a Colom).

Cuesta creer sin embargo, que haya existido una conspiración de sectores de derecha guatemaltecos teniendo como elemento central la muerte de uno de sus propios miembros. Aunque por supuesto hay gente como el presidente venezolano Hugo Chavez que hablan de una “conspiración fascista” para derrocar a Colom.

Uno quisiera pecar de ingenuo y pensar que no hubo tal conspiración. Que lo que sucedio fue que simplemente se aprovecharon del rio revuelto que se formó luego de la muerte a balazos de Rosenberg.

Aunque por supuesto hay elementos que llaman la atención. En la entrega de ayer mencionabamos por ejemplo, que el video de Rosenberg se filma en la oficina de un abogado y conductor de programas de radio con larga trayectoria como figura de la derecha guatemalteca. Es posible que este individuo no sabía nada sobre lo que sucedería luego con Rosenberg, en todo caso, su presencia en todo este enredo debe investigarse.

Más importante que la investigación de si hubo conspiración o no, es el hecho de que el crimen se investigó y se hicieron públicos los resultados -aunque hay gente que no cree en ellos, la credibilidad del organismo que investigó está fuera de dudas.

Esto aunque suene fácil decirlo es un enorme avance en una sociedad guatemalteca acostrumbrada a la impunidad y a la idea de que los poderosos hacen lo que quieren sin que nunca se les llame a rendir cuentas.

Es claro que esta investigación sólo pudo llevarse a cabo debido a que el organismo que investigó tenía el apoyo de las Naciones Unidas -la llamada Comisión Internacional contra la Impunidad en Guatemala-, del mismo gobierno guatemalteco y sus miembros eran prácticamente intocables. De haber sido un juez y fiscales guatemaltecos los que investigaban no hubiese sido extraño que los hubieran amenazado y hubieran huido del país -como ha sucedido en otros crímenes notables en la historia reciente de Guatemala.

Del lado del gobierno, o al menos de parte de gente cercana a Colom, también hay cosas que investigar. Sucede que durante la investigación sobre la muerte de Rosenberg un ex funcionario del gobierno de Colom dio informes a la Comisión tratando de involucrar en el crimen a gente de uno de los partidos de derecha guatemalteco. Obviamente, hoy sabemos que no había nada de cierto en tales informes.


Guatemala: el abogado del video se mandó a matar él mismo

12 enero 2010

El mismo planeó, organizó y mando ejecutar su muerte./AP

Rodrigo Rosenberg, el prominente abogado guatemalteco que fue asesinado el pasado mayo y quien días antes había filmado un video donde acusaba al presidente de Guatemala de mandarlo a matar, fue quien organizó su propia muerte.

Esta es la conclusión a la que llegó la llamada Comisión Internacional contra la Impunidad en Guatemala, organismo dependiente de las Naciones Unidas que ha tenido a su cargo la investigacion y el cual hizo público hoy el resultado de meses de investigaciones.

Para los guatemaltecos y otros que en su momento siguieron el caso del abogado Rosenberg, la noticia dada en la capital guatemalteca por el abogado español al frente de la Comisión causa a lo menos sorpresa. Cuesta entender los motivos por los cuales Rosenberg hizo lo que hizo.

Cuando se dio su muerte, debido a la existencia del video en la que con toda frialdad y lucidez acusaba al Presidente Alvaro Colom, a la esposa de este y a otros funcionarios de la presidencia de ser quienes lo habrían mandado a matar, se produjo de inmediato en Guatemala una de las más explosivas crisis políticas de los últimos años.

Opositores al presidente en el lado conservador o de derecha pedían su renuncia y que se le enjuiciara como responsable de una conspiración política para deshacerse de uno de sus críticos.

Colom negó siempre que tuviera que ver con el crimen y hoy la Comisión lo libró de cualquier responsabilidad en la muerte del abogado Rosenberg.

Para muchos observadores políticos tanto en Guatemala como en el extranjero, lo de Rosenberg fue siempre un crimen extraño. Lo que el abogado denunció en su video como amenazas, prácticas criminales, impunidad y otras conductas ilegales, si eran cosa común en Guatemala, pero en la Guatemala de los gobiernos militares y/o conservadores del pasado.

Muerto a balazos el 10 de Mayo de 2009

Costaba creer que lo denunciado por el abogado proviniera de un gobierno y un presidente que precisamente habían llegado al poder ofreciendo lo opuesto a lo que habían sido los gobiernos anteriores. Pero además, también costaba creer que lo denunciado fuese cierto ya que de serlo significaba que el presidente sería encontrado responsable con relativa facilidad.

Por circunstancias históricas -la Comisión ya se encontraba en Guatemala cuando se dio el crimen- la investigación quedó en manos de un organismo al cual no se le podrá cuestionar su imparcialidad o eficacia investigativa (en la investigación participaron 300 funcionarios de 11 países y entre otras cosas, se analizaron más de 100 mil llamadas telefónicas).

Todo esto no quiere decir por supuesto que no hayan más preguntas en el caso del abogado Rosenberg, la principal: ¿por qué planeó, organizó y dejo ejecutar su propia muerte?

Pero además, ¿Que pretendía con el video que filmó unos días antes de su muerte en la oficina de un abogado conocido por sus posiciones de ultra derecha y permanente crítico del gobierno?

¿Qué buscaba con echarle la culpa al Presidente y a su esposa de su propia muerte?

Lo menos que puede decirse es que todo el asunto sigue siendo extraño.

De la investigación se sabe que el abogado contó con la ayuda de dos primos de su primera esposa quienes se encargaron de contratar a los sicarios que ejecutaron el crimen. Estos dos sujetos se encuentran huyendo de la justicia.

Habría que preguntarse si estos individuos veían como cosa normal de gente que tiene y dinero y poder en Guatemala el contratar a pistoleros -pagándoles vía transferencias bancarias desde Panamá- para que maten a cualquier fulano.


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