
Orando y con ayuda de los latinos será reelegido. AP Photo/Harry Hamburg
Al fin una buena noticia para los latinos en el tema de inmigración. Según parece, Harry Reid, el líder demócrata, ha decidido que en las próximas semanas se introducirá en el Senado el proyecto de reforma migratoria.
Y decimos según parece, ya que hasta el momento no hay confirmación oficial de la decisión de Reid. Lo único que se sabe es que el martes en la noche hubo una reunión del liderazgo demócrata en el Congreso y que la líder de la Camara baja Nancy Pelosi reveló parte de lo ahí hablado. Según Pelosi, Reid habría manifestado que antes del proyecto de ley de cambio climático -que estaba por considerarse en unos días o semanas- se discutirá primero el de reforma migratoria.
Asumiendo que sea cierto lo de Pelosi -y lo de Reid por supuesto- la principal interpretación que se hace es que el Senador de Nevada cambió de opinión -hace unos días escribíamos aquí que había dicho no a la reforma- debido a que se encuentra contra la pared en su campaña de reeleción para senador. Va atrás en las encuestas y si no hay un cambio sustancial en la campaña todo hace indicar que perderá ante el rival republicano.
Lo de la reforma migratoria entonces sería un gambito para tratar de asegurarse el voto latino en Nevada, el mismo voto que en noviembre del 2008 contribuyó significativamente a que Obama ganara el estado -un estado que normalmente vota republicano.
El otro argumento es que incluso más allá de Nevada y las necesidades de Harry Reid, los demócratas no pueden darse el lujo de no traer el proyecto de reforma migratoria a la discusión en el Senado ya que con ello estarían corriendo el riesgo de enojar y desmotivar a muchos de los votantes latinos en todo el país.
En lugares como California por ejemplo, donde la senadora Barbara Boxer tiene una difícil campaña de reelección -similar a Reid- los demócratas necesitarán de cada voto latino que puedan contar. O dicho de otra manera, si los latinos votan en masa en noviembre Boxer tiene asegurada su reelección.

Hay esperanza.
La medida de introducir la ley de reforma migratoria no está excenta de riesgos por supuesto. El más obvio es que puede dar lugar a una intensa batalla de opinión pública en la cual los demócratas corren el riesgo de perder votos de los independientes -que son los que definen elecciones.
Es claro que los republicanos y demás conservadores se opondrán a la reforma y que con estos el partido demócrata ya sabe lo que le espera, pero cosa diferente es con los independientes. Este es un votante que fácilmente cambia de opinión y que puede verse influenciado por el debate de inmigración (que se les está dando ‘amnistía’, que no es justo con los que están esperando en fila fuera del pais, etc.)
En fin, que bueno que los demócratas han decidido mostrar coraje político y jugársela en un tema que es esencial para los latinos y que tiene que ver con la moralidad, la unión familiar y la economía del país. Aunque lo hayan hecho -al menos Reid- básicamente por intereses electoreros. Pero que importa, dirá alguien. Con tal de que haya reforma migratoria los motivos para pasar la ley son secundarios.
Una cosa más: falta hablar del balance de fuerzas en el Senado y de si se tendrán los 60 votos para cerrar el debate y votar por la ley. Esto será motivo de otra entrega.