La controversial ley SB1070 de Arizona pudiera hoy ser puesta en el congelador. La juez federal que conoce del caso tendrá dos audiencias, una en la mañana y otra en la tarde, para escuchar argumentos en contra y a favor de la ley. Al final del día, es posible que la juez resuelva suspender la entrada en vigencia de la ley establecida para el próximo 29 de julio.
Por la mañana le tocará el turno a la organización llamada Unión Americana de Libertades Civiles (ACLU por sus siglas en inglés) la que encabeza una de las siete demandas contra la ley vista por muchos como una legislación anti inmigrante.
En esa misma audiencia de la mañana la juez escuchará también los argumentos de los abogados de la gobernadora de Arizona, del Sheriff Joe Arpaio y de otro Sheriff de Arizona pidiendo que no se haga caso a las demandas contra la ley por no tener base legal.
Por la tarde será el gobierno federal via su Departamento de Justicia el que argumentara ante la juez la ilegalidad de la ley aprobada por la legislatura de Arizona. Más importante o puntual, se pedirá que la juez de una sentencia en la cual decreta la suspensión de la ley antes de que comienze a ser implementada.
Si esto sucede, se dejará para después la discusion legal de fondo sobre la supuesta inconstitucionalidad de la ley bajo el argumento de que los asuntos de inmigración le competen primero al gobierno federal y sólo después a los estados (la demanda de la ACLU es también por potenciales violaciones a los derechos civiles o discriminación racial debido a la apariencia de la persona).
No queda claro como resolvera la juez que tiene a su cargo las demandas. La funcionaria judicial ha vivido por muchos años en Arizona y conoce de los problemas del estado en términos de la frontera y de los asuntos de inmigración. La juez, de nombre Susan Bolton, fue nominada al puesto en el año 2000 por el Presidente Bill Clinton. Aunque este detalle haría pensar que es una juez con inclinaciones liberales su reputación en Arizona es de neutralidad en términos políticos.
El mandado que tiene ante si la juez Bolton es tremendo. Es no sólo la inmediatez de la entrada en vigor de la ley y de todo lo que significa para cientos de miles de indocumentados en Arizona, sino las consecuencias políticas de lo que resuelva. Si sentencia en favor de la ley la juez habrá envalentonado a la gobernadora de Arizona y a los legisladores que crearon la legislación. Pero aun peor, abrirá la puerta para que otras ciudades, condados y estados de la nación también se suban al tren de las leyes anti inmigrantes.
Más allá de como sentencie la juez Bolton la resolución caerá justo en el medio de la batalla política de cara a la elección congresional de noviembre. El tema de inmigración, de Arizona y la ley SB1070 será la papa caliente del debate electoral.


Escrito por Carlos Rajo 


