Esta semana comenzarán a llegar los formularios del Censo del 2010. Aun cuando se han hecho varias campañas publicitarias y se han enviado infinidad de mensajes al respecto, nunca está de más repetir lo obvio: hay que hacerse contar.
Hay que llenar el formulario -que este año por primera vez se ha publicado también en español- y enviarlo de regreso al Censo. Y la razón es simple: muchos de los recursos del gobierno se destinan en base a los resultados del Censo. Se habla de que alrededor de 400 mil millones de dólares para hospitales, escuelas, carreteras y otros servicios públicos serán distribuidos tomando como criterio central los números de población que arroje el Censo. El Censo igualmente, determina cuántos Congresistas tiene cada Estado.
En el caso de los Latinos es especialmente importante que se envíe el formulario contestado ya que así se podrá establecer un recuento más cercano a la realidad del número de Latinos en el país. Se habla de que en el Censo del 2000 -el Censo se realiza cada diez años- no se contaron varios millones de Latinos lo cual afectó no sólo la asignacion de recursos a los condados donde estos vivían, sino también el conteo de los Latinos como minoría a nivel nacional.
Alguien pensará que por qué tanta publicidad y anuncios sobre el Censo cuando que parecería una obviedad que es necesario participar en él. Pero la verdad es que según las autoridades, hay al menos dos grupos de los cuales se teme habra poca participación. Uno es de los jóvenes, los cuales -al menos algunos de ellos- no les interesa los asuntos públicos. Otro, es de las minorías. las cuales no participarán bien porque no entienden o no saben del Censo, o en el caso de muchos latinos, porque tienen temor de que lo que ahí digan será un día utizado contra ellos por las autoridades.
Por ley, la información que el Censo recoja de cada persona o familia es confidencial. Le está prohibido al Censo compartir tal información con la policía, el departamento de impuestos (IRS), la migra (ICE) o cualquier otra agencia del gobierno.
Estoy seguro que mucha gente indocumentada o familias con alguien indocumentado en el hogar dudarán sobre si llenar el formulario del Censo ya que entre otras preguntas se pide el nombre de cada persona que reside en el lugar. De nuevo, no queda mas que exhortarlos a que llenen el formulario.
Sólo las autoridades del Censo y nadie mas sabrá de esa información. Es mas, al Censo no le importan los detalles de tal o cual hogar o familia. Lo que importa es el agregado total de población.
Nadie andará investigando quién es el Juan Pérez que vive en la calle x de tal ciudad en el Condado de Los Angeles. Lo único que importará es que ese es un Latino que vive precisamente en ese condado.
Escrito por Carlos Rajo 


