El Alcalde Antonio Villaraigosa se encuentra en Guadalajara, Jalisco, al frente de una numerosa delegación de escritores, artistas y académicos angelinos con motivo de la Feria Internacional del Libro que anualmente se celebra en la capital tapatía.
Sucede que este año los organizadores designaron a Los Angeles como invitada de honor a la Feria y es por eso la presencia de Villaraigosa y su comitiva en un evento que es quizá el más importante en el mundo editorial y de literatura de latinoamérica.
Villaraigosa por lo general se luce en este tipo de eventos. El alcalde es un eterno optimista y él mismo es un anuncio ambulante de todo lo que se puede conseguir en términos de movilidad social en la sociedad estadounidense -llegar lejos desde una cuna pobre.
Asi las cosas, Villaraigosa dio un discurso en español la noche del viernes como orador invitado en la cátedra en honor al escritor Julio Cortázar. El alcalde habló entre otras cosas de la diversidad de Los Angeles y de ser un sitio “que le da cabida a los sueños de la gente de todo el mundo”
Con uno de los grandes de la literatura mundial, Carlos Fuentes.
Aunque quizá sonando un tanto “enrollón” con el alcalde, la verdad es que hay que darle crédito a quien se lo merece. Da gusto ver que Villaraigosa vaya a Guadalajara, de su discurso en español -a riesgo de ser criticado o puesto en ridículo ya que muchos de los errores gramaticales o de pronunciación que aquí se los pasamos allá de seguro los harán notar- y lo mejor, pone por lo alto a los latinos de Los Angeles. Tanto a los que han nacido aquí como a los latinoamericanos que hemos hecho de la urbe angelina nuestro hogar adoptivo.
La presencia de Los Angeles en la Feria del Libro de Guadalajara va mucho más allá de Villaraigosa por supuesto. Hay un pabellón angelino y literalmente decenas de actividades que mostraran lo vibrante que es Los Angeles en términos de literatura, cine, pintura y otras expresiones artísticas.
Uno desearía que la presencia del alcalde latino de Los Angeles en un evento cultural en territorio mexicano sirviera también para reivindicar todo lo que tiene que ver con el español hablado y escrito en la urbe angelina, en California y en Estados Unidos todo.
Así como el alcalde no tiene pena de hablar de cultura y en idioma en español a un público que ve con curiosidad lo que sucede al otro lado de la frontera, lo mismo debería de suceder a menudo aquí en Los Angeles. Que también se hable y se escriba de cultura y de ideas en idioma español.
Escrito por Carlos Rajo 