Obama se reune con legisladores latinos: quiere que al menos se apruebe el ‘Dream Act’

17 noviembre 2010

Se verían favorecidos con el 'Dream Act'.

El presidente Obama se reunió este martes en la Casa Blanca con un grupo de líderes latinos -dos congresistas y un senador- para reiterarles su interés en que se reforme el “quebrado sistema de inmigración” que ahora existe.

El mandatario puso énfasis en la llamada “Dream Act” (Ley del Sueño Prometido) por medio de la cual se abriría el camino de la legalización para cientos de miles de jóvenes estudiantes indocumentados. Obama recordó que en el pasado esta ley tuvo el apoyo de legisladores de ambos partidos.

La reunión ha sido interpretada en círculos políticos como una señal que el mandatario quiere enviar a las bases partidarias y en particular a los latinos que votaron demócrata, de que su Administración no ha tirado la toalla en el tema de inmigración.

El encuentro se da por supuesto en la misma semana en que han regresado a Washington los congresistas y senadores miembros de la actual legislatura y los cuales terminarán su periodo a fin de año.

La gran pregunta es si el liderazgo demócrata en ambas Cámaras dará la pelea en las próximas semanas por pasar bien el paquete de una reforma migratoria o al menos el “Dream Act”. En cualquier decisión de este tipo es clave el rol del presidente Obama.

La reunión del martes ha sido vista con buenos ojos por algunos y criticada como insuficiente por otros. Se habla de que es bueno lo hecho por el mandatario al reunirse con los legisladores -Senador Robert Menéndez y congresistas Nydia Velázquez y Luis Gutiérrez- y hacer público el hecho de que sigue interesado en el tema de inmigración.

Se cuestiona el que lo haga con relativo bajo perfil -aqui uno recuerda al Presidente Bush, quien también estaba en favor de la reforma migratoria pero nunca puso realmente la carne al asador en la batalla por el tema. Para que el presidente tenga efecto en una gestión de este tipo es necesario que hable mucho más en público del tema e igual de importante, que comienze a llamar a legisladores, en particular a senadores republicanos.

Y este es quizá el meollo del problema. Sin el apoyo de al menos un par de senadores republicanos es casi imposible que haya movimiento legislativo en el Senado. Aun cuando los demócratas tienen mayoría de senadores no cuentan con los 60 de mayoría calificada que se necesitan para cerrar el debate en cualquiera de estos grandes temas de legislación. De ahí la referencia de Obama a que en el pasado algunos senadores republicanos han apoyado o bien la reforma migratoria en general o al menos el “Dream Act”.

Hoy por supuesto las cosas son diferentes.

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División en liderazgo latino en el Congreso: ¿presionar a Obama en reforma migratoria?

20 abril 2010

 

Por presionar al Presidente en lo de la reforma

 

Hay divisiones en el liderazgo latino en el Congreso en torno a la estrategia a seguir con lo de la reforma migratoria.

Por un lado, congresistas como Luis Gutiérrez, de Chicago, que insiste en que la Administración Obama debería introducir el proyecto de ley en el Senado en el próximo periodo de trabajo entre el ‘Memorial Day” y el 4 de julio (básicamente el mes de junio).

“El presidente necesita comenzar a trabajar con más fuerza y juntar a la gente para comenzar este proceso en el Senado, y tiene que hacerlo de inmediato”, señaló Gutiérrez, quien encabeza la fuerza de tareas sobre inmigración dentro del Caucus Hispano (donde se juntan los congresistas latinos).

Gutiérrez ha apoyado siempre a Obama -desde los tiempos del presidente en Chicago- y obtuvo hace unas semanas la palabra del mandatario de que lo de inmigración seguía sobre la mesa y que el presidente seguía comprometido con la llamada “reforma migratoria integral”.

Hoy pareciera que Gutiérrez está perdiendo la paciencia. Es no sólo que no se ve movimiento de parte de la Casa Blanca en el tema migratorio, sino que ademas, se van acabando los tiempos legislativos. Ya Harry Reid, el lider en el Senado, dijo el otro día que no habrá tiempo para reforma de aquí hasta finales de mayo. Si tampoco hay en el periodo que propone Gutiérrez, es muy dificil que se presente otra oportunidad ya que pronto vendrán las elecciones de noviembre.

Parece que ha cambiado de opinión. Mejor para otro día.

 

Para fortalecer su llamado al presidente para que actúe, Gutiérrez trae a cuenta de nuevo la amenaza de que si los demócratas no introducen el proyecto de reforma migratoria en el Senado muchos votantes latinos se quedaran en su casa el día de la elección.

Aunque uno quisiera creer que lo que dice Gutiérrez es verdad, la realidad es que lo más seguro que pase es que los latinos terminarán votando demócrata aun sino hay reforma migratoria. 

Pero decíamos que hay división en el liderazgo demócrata y en efecto hay otros congresistas que optan por darle tiempo a la Administración Obama. Que entienden, dicen, que el clima político está complicado para hablar de reforma migratoria en el Senado y que quizá sea mejor esperar hasta el proximo año.

Uno de estos lideres es el Vice Jefe del Caucus Hispano, el congresista de Texas Charlie González, quien señaló que “la realidad en el terreno” muestra que se necesita “un debate serio” sobre immigración y que “la carga está más pesada para todos (en el sentido de conseguir que se apruebe la ley)”.

No esta dicha la última palabra en está división sobre estrategia de los líderes latinos en el congreso. Quizá sí valga añadir que ahora con lo de Arizona y la ley anti inmigrante que ahí recien se aprobó (falta únicamente que la firme la gobernadora republicana) es todavía más urgente que el país todo tenga una reforma migratoria. 

La amenaza de Gutiérrez aun si fruese verdad o se pudiera llevar a la práctica, no es claro que sea lo mejor para los latinos y/o los inmigrantes. No hay que olvidar que fue bajo un congreso dominado por los republicanos que se dio la odiada Ley Sesembrener (que al final fue la detonante de las grandes marchas de 06).

Por otro lado, Obama y los demócratas en general tienen otros intereses mas alla de inmigración y los latinos. Duele decir esto pero es la verdad. Es no sólo que hay otras prioridades sino que es posible que los estrategas del presidente decidan -o ya decidieron- que en términos electorales -conservar las mayorias en ambas Cámaras- mejor será dejar para otro día el gran pleito sobre inmigración,


A propósito de la visita de Luis Gutiérrez a LA: ¿habrá reforma migratoria?

2 febrero 2010

Gutiérrez: ejemplo a seguir para otros políticos latinos.

La visita a Los Angeles del congresista de Illinois, Luis Gutiérrez, ha servido para que mucha de la opinión pública latina hable una vez más del tema de inmigración, de las posibilidades de una reforma migratoria y de cuál es la mejor manera de ejercer presión para que el Congreso y el Presidente Obama escuchen el clamor de la población latina por una reforma.

No quiere decir que la gente no esté siempre interesada en el tema migratorio. Por supuesto que lo está, en muchos casos, particularmente cuando se es indocumentado, se vive el tema de día y de noche. Desde que se levanta hasta que se va a la cama, cargando siempre ese temor o angustia de en cualquier momento puede ser descubierto por la temida “migra” y ser deportado.

A lo que nos referimos con la visita de Gutiérrez es que con su presencia en el Sur de California los medios de comunicación -particularmente los que son en español- y muchos líderes latinos se ven obligados a poner el tema de la reforma migratoria como punto central de la discusión pública. Y es que Gutiérrez es un legislador especial. Pocas veces hemos visto un congresista que le ponga tanta pasión, interés y accionar político a un tema que no necesariamente le dará dividendos personales -políticos se entiende.

Cuando uno ve y escucha a Gutiérrez, con su compromiso en pro de la reforma migratoria y su actitud de exigirle a sus compañeros en el Congreso y a los líderes demócratas -al Presidente incluido- que apoyen la aspiración latina por la reforma, digamos que uno vuelve a tener confianza o fe -suena muy religioso esto- en los políticos y/o el sistema político estadounidense. La verdad reconforta que al menos haya un político que llame las cosas por su nombre y que meta las manos al fuego en un tema no necesariamente popular entre el gran público.

Pero bien, dejemos de preciar a Gutiérrrez -alguien dirá que en esto de la política nada es gratuito y que de seguro algo queremos, un ‘hueso’ o algo por el estilo- y comentemos un poco sobre las posibilidades de que pase la reforma migratoria.

Como se sabe, para que haya reforma migratoria el proyecto de ley tiene que ser aprobado por ambas Cámaras -y después convertirlo en uno solo y después que lo firme el Presidente, pero esto es al final, por hoy centrémonos en lo que pueda sucede en el Congreso.

En la Cámara Baja o de Representantes -de donde Gutierrez es miembro- se necesitan 218 votos para aprobar un proyecto de ley. Los demócratas tienen una mayoría de mas de cuarenta congresistas, es decir aun si cuarenta votaran en contra de la reforma, el proyecto siempre se aprobaría.

Aun cuando hay muchos demócratas de distritos conservadores que no se sienten cómodos con la reforma bien sea porque sus votantes la rechazan o porque ellos mismos se oponen a cualquier cosa que suene o se vea como ayuda, amnistía o cosa similar a los indocumentados, es posible pensar que Nancy Pelosi -la Presidenta de la Cámara- tendrá los votos para pasar la ley. El gran problema será en el Senado.

Ya en el 2006 y en el 2007 hubieron intentos de reforma migratoria que fracasaron en el Senado. Hoy en el 2010 puede pasar lo mismo. Aun cuando los demócratas tienen mayoría simple de senadores -51- por esas reglas confusas del Senado se necesita una mayoría calificada -60- para pasar una ley de la trascendencia de la reforma migratoria. La única manera de que pueda ser aprobada es si al menos un par de senadores republicanos votan con los demócratas.

Hasta ahora la actitud de los senadores republicanos ha sido la de oponerse a todo lo que venga de los demócratas. Uno pensaría sin embargo, que en esto de la reforma migratoria hay un elemento que pudiera hacer la diferencia: la necesidad de los republicanos del voto latino.

Cuesta creer que los senadores republicanos estén dispuestos a seguir perdiendo el voto latino -lo vienen perdiendo en los últimos años precisamente por como han actuado en el tema migratorio- y que digan no a cualquier propuesta de reforma. Un dato que da para sentirse un tanto optimista: hay al menos un senador republicano-Lindsey Graham de Carolina del Sur- quien ha estado trabajando con otros senadores demócratas -Charles Schummer de New York en especial- para ponerse de acuerdo en un proyecto de reforma.

Dejemos hasta aquí el comentario, se hace demasiado largo el escrito y llevaría una eternidad hablar de la cantidad de obstáculos que enfrentará el eventual proyecto de reforma migratoria. Teminemos simplemente dando el reconocimiento de nuevo al congresista Gutiérrez. Con su trabajo en favor de la causa de los indocumentados se ha ganado el favor de los latinos bien sean de Chicago, de Los Angeles o de donde sea.


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