La historia continúa. Hoy es Nicandra Díaz Santillán, “Nicky”, según su ex patrona la candidata a gobernador Meg Whitman, la que se vuelve a poner en el ojo del huracán de la opinión pública.
La ex empleada doméstica de los Whitman, de 39 años y originaria de México, asegura ahora que no es cierto eso de que alguien le pagó o la forzo para que denunciara a la señora Whitman.
“Se equivoca Meg Whitman cuando dice que alguien me puso una pistola en la cabeza”, señaló Díaz Santillán en otra conferencia de prensa en la oficina de la abogada Gloria Allred. “Nadie lo hizo. Hablé porque quiero que la gente sepa quien es realmente Meg Whitman y estoy satisfecha de haberlo hecho. Quiero que se me escuche”.
La referencia que hace Díaz Santillán a lo de la “pistola en la cabeza” es en relación a que tanto en el debate del sábado pasado como en una conferencia de prensa de un par de días antes, Whitman señalo que lo de “Nicky” tiene que ver con que la han obligado a actuar de esa manera y que es algún aliado de su rival Jerry Brown quien está detrás del asunto.
Díaz Santillán no se anduvo hoy con chiquitas. No sólo nego que alguien le esté pagando o forzando a hablar, sino que dijo estar en una misión en pro de otros muchos trabajadores indocumentados como ella.
“Sabía el riesgo que corría al hablar y (por ello) estaba temerosa por mi familia. Pero aun con mi miedo, decidí salir de la sombras, las sombras en las que millones de gente viven cada día”, agregó Díaz Santillán.
“No es justo que trabajemos duro y que luego se nos tire como basura. Nosotros tenemos familias que mantener como ustedes las tienen. Estamos aquí y los necesitamosa a ustedes asi como ustedes nos necesitan”, siguió Nicky.
Y luego el remate.
“Meg Whitman, no diga que yo era parte de su familia debido a que usted nunca me trató como tal”.
Lo menos que uno puede decir es que la hoy famosa Nicky tiene mucho coraje (ya saben la palabra que habría que usar aquí, pero bueno, esto aparece en la página de un canal para la familia y hay que guardar las formalidades). Pero en serio, es de admirar lo de Díaz Santillán. Sé que mucha de la prensa, incluidos muchos colegas de la prensa en español, no creen que Díaz Santillán esté sola en esto. Son de opinión, asi como Whitman, que algun rico y poderoso demócrata está detras del escándalo.



Escrito por Carlos Rajo 

