Obama implementaría aspectos de reforma migratoria evitando al Congreso; TPSs beneficiados

30 julio 2010

Reforma Migratoria por la puerta trasera./Getty Images.

Ante la negativa de los senadores republicanos a apoyar una reforma migratoria, la Administración Obama estaría contemplando la posibilidad de implementar algunos aspectos de esa reforma, o al menos cambios en el estatus migratorio de miles o millones de indocumentados, utilizando la vía administrativa. En una frase: evitando el proceso legislativo.

Uno de los cambios que se está estudiando es el de permitir que los beneficiarios de los diferentes programas del llamado TPS (Ej.: varios cientos de miles hondureños y salvadoreños) puedan acceder a la residencia legal (tener la llamada ‘green card’).

Otro de los posibles cambios sería el de que los jóvenes que eventualmente serían beneficiados con la llamada “Dream Act”  obtengan una especie de permiso para permanecer en el país de manera legal (según esta ley, la cual a veces se considera como parte de la reforma migratoria y a veces de manera individual, los jóvenes indocumentados que han terminado su secundaria en USA, que han estado varios años en el país y que estudien en la Universidad o ingresen al ejército podrán después de cierto tiempo solicitar la residencia legal).

Estos cambios y otros de los que se habla en un memorandum de circulación interna dirigido a Alejandro N. Mayorkas, director de la agencia del gobierno federal a cargo de los asuntos de inmigracion (USCIS por sus siglas en inglés), serían implementados precisamente por esta agencia como una decisión administrativa. Es decir, como un procedimiento burocrático de los que a diario se dan en el gobierno.

La idea central es siempre la misma: darle la vuelta al Senado. Introducir o pasar una mini reforma por la puerta de atrás.

Leer el resto de esta entrada »


Obama llama por una reforma migratoria; la pelota está en el campo republicano

1 julio 2010

Reforma migratoria. Dependerá de los senadores republicanos./NYT

El Presidente Obama vuelve a poner el tema de la reforma migratoria en el centro de la discusión pública. En un discurso en la Universidad Americana en Washington el mandatario repitió lo que ya se conocía de su visión sobre la reforma, en particular que es literalmente imposible deportar a 11 millones de indocumentados y que la mejor alternativa es buscar un camino legal para que eventualmente regularizen su situación migratoria.

Lo nuevo sin embargo en el discurso de Obama es que el mandatario puso los puntos sobre las “íes” en lo que a la responsabilidad política se refiere para que haya reforma migratoria: son los republicanos quienes se oponen y son ellos los que tienen que dar el paso al frente para que haya legislación al respecto.

Obama igualmente, atacó uno de los argumentos preferidos de los republicanos para oponerse a la reforma migratoria, el de que primero hay que asegurar o controlar la frontera. Nunca en los últimas décadas la frontera había estado tan asegura, señaló el mandatario y nunca en la historia habían habido tantas “botas en el terreno” en la frontera (en referencia al alto número de miembros de la Patrulla Fronteriza).

¿Habrá reforma migratoria?

Decíamos que no es nuevo lo de la visión de reforma migratoria de Obama debido a que el presidente ya lo ha dicho en varias ocasiones. Con todo, hay que darle crédito al presidente ya que es un tema que es dinamita en términos políticos y puede traerle serios costos a los demócratas en la elección congresional de noviembre.

Un solo dato para ilustrar lo peligroso de esta tema: aun cuando los latinos por supuesto estamos casi unánimes en acuerdo de que se de una reforma migratoria, no sucede lo mismo con el resto de la población. La mayoría de la gente para el caso, opina que los inmigrantes generan más carga al estado que beneficios. O qué decir de la mentada Ley de Arizona, que tanto en Arizona misma como en el resto del país goza de aprobación mayoritaria (entre los no latinos por supuesto).

Más alla de que Obama quizá tenga sinceros deseos de que pase una reforma migratoria basado en los aspectos morales, humanitarios y/o plíticos del problema, lo cierto es que la decisión de meterse al campo minado que es la inmigración tiene que ver también con cálculos políticos.

Los demócratas están en problemas de cara a la elección de noviembre. Mucha de su base que votó con gran entusiasmo por Obama está hoy decepcionada y/o apatica, en particular los latinos. La idea de traer a cuento lo de la reforma y decir con claridad quien es el culpable de que no haya pasado tiene un doble objetivo: que los latinos y grupos pro inmigrantes dejen de señalarlo como el hoy mandatario que nunca cumplió su promesa de candidato; y segundo, que esos mismos latinos renueven el entusiamo por Obama y el partido demócrata y en noviembre voten por ellos.

Digamos que el dado está tirado. Obama ha puesto la pelota en el campo de los republicanos y son ellos quienes tienen que responder. La idea de la Casa Blanca es que en las próximas semanas se introduzca en el Senado un proyecto de ley de reforma migratoria y que poco a poco se abra el debate sobre el tema. Las posibilidades de convencer a una media docena de senadores republicanos son sin embargo remotas. Como lo dijo el presidente, este es un tema en el cual los políticos hacen de las suyas utilizando la demagogia, -y prejuicios y temores- de buena parte de la población para decir no a cualquier idea de reforma migratoria.


Insiste Obama en que se inicien los trabajos de la reforma migratoria

5 mayo 2010

 

Promesas. Se acaba el tiempo.

Otra más del Presidente Obama en lo de la Reforma Migratoria. En esta ocasión, con motivo de las celebraciones del Cinco de Mayo en la Casa Blanca. Ahí, ante dignatarios latinos,  el mandatario  reiteró su compromiso de querer “comenzar este año” los trabajos para que se apruebe la citada reforma.

“Quiero que los demócratas y republicanos colaboren conmigo”, pidió Obama, un tanto como repitiendo lo obvio ya que es claro que no puede haber reforma migratoria sino hay votos de todos los demócratas y al menos algunos senadores republicanos.

No sabe uno cómo tomar las palabras del presidente. La semana anterior él mismo habia dicho que pensaba que el congreso no “tenía el estomago” para pasar la reforma migratoria, sugiriendo aun sin decirlo abiertamente que no habria reforma sino hasta el próximo año o más tarde.

La frase, que fue dicha un tanto de prisa como sin pensarla mucho, generó gran controversia. Básicamente fue tomada por los grupos pro inmigrantes como una señal negativa del presidente a la posibilidad de introducir este año en el senado el proyecto de ley de reforma migratoria.

Hoy durante la celebración del cinco de mayo el propio Obama se refirió indirectamente a lo que había dicho la semana pasada, como entendiendo el gran lio -y decepción y enojo- que causó entre muchos latinos por eso de que el Congreso no estaba listo para conocer de la reforma migratoria.

Pero decimos que no sabemos como tomar las palabras del presidente ya que el dicho de querer que el congreso comienze a trabajar este año no significa que este año habrá refroma migratoria. El senado podrá comenzar a conocer del proyecto de ley y nunca concluirlo -no llevarlo a votación- o peor aun, no aprobarlo.

En todo caso, que bueno que el presidente se retracte un tanto de lo dicho la semana anterior y traiga una vez más a la mesa de discusión pública el tema de la reforma migratoria -aprovechando también para una vez más criticar la ley anti inmigrante de Arizona.

Entendemos sus palabras de que será difícil que se apruebe cuando que se tiene la negativa de casi todos los  senadores republicanos. Pero lo que si es claro es que cualquier camino de aprobación tiene que comenzar con el presidente mismo.

Más allá de cuantos senadores la apoyen, lo que es fundamental es el liderazgo del presidente. Que “meta la carne al asador” y que comprometa su capital político llamando por una reforma migratoria. Uno recuerda aquí al Presidente Bush, quien aun cuando apoyaba la reforma migratoria nunca dijo mas de lo necesario en términos de liderazgo y de dar la pelea política contra los que se oponían a la reforma -precisamente gente de su mismo partido republicano.

Llegará un momento en que no bastarán las palabras y habrá que actuar. No queda mucho tiempo en la agenda legislativa del senado y se hace necesario que la Casa Blanca y el liderazgo demócrata terminen el proyecto de ley de reforma migratoria y lo introduzcan a la discusión senatorial. Aun por supuesto, con los tremendos riesgos que esto implica (no descubrimos nada al recordar que la inmigración es uno de los temas más polarizantes en la sociedad estadounidense y en el cual nadie sabe quien obtendrá mas ganancias políticas).


Seguir

Get every new post delivered to your Inbox.