Ante la negativa de los senadores republicanos a apoyar una reforma migratoria, la Administración Obama estaría contemplando la posibilidad de implementar algunos aspectos de esa reforma, o al menos cambios en el estatus migratorio de miles o millones de indocumentados, utilizando la vía administrativa. En una frase: evitando el proceso legislativo.
Uno de los cambios que se está estudiando es el de permitir que los beneficiarios de los diferentes programas del llamado TPS (Ej.: varios cientos de miles hondureños y salvadoreños) puedan acceder a la residencia legal (tener la llamada ‘green card’).
Otro de los posibles cambios sería el de que los jóvenes que eventualmente serían beneficiados con la llamada “Dream Act” obtengan una especie de permiso para permanecer en el país de manera legal (según esta ley, la cual a veces se considera como parte de la reforma migratoria y a veces de manera individual, los jóvenes indocumentados que han terminado su secundaria en USA, que han estado varios años en el país y que estudien en la Universidad o ingresen al ejército podrán después de cierto tiempo solicitar la residencia legal).
Estos cambios y otros de los que se habla en un memorandum de circulación interna dirigido a Alejandro N. Mayorkas, director de la agencia del gobierno federal a cargo de los asuntos de inmigracion (USCIS por sus siglas en inglés), serían implementados precisamente por esta agencia como una decisión administrativa. Es decir, como un procedimiento burocrático de los que a diario se dan en el gobierno.
La idea central es siempre la misma: darle la vuelta al Senado. Introducir o pasar una mini reforma por la puerta de atrás.

Escrito por Carlos Rajo 


